Semiología Psiquiátrica y Psicopatía

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MAS ALLÁ DEL BIEN Y DEL MAL

Juan Carlos Goldar

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Objeto e idea: dos nociones fundamentales para explicar la mente psicopática. Los objetos son cosas que se piensan. Las ideas se piensan, pero no son cosas. El cuerpo es un objeto. El alma es una idea.

Las personas, por lo general, entienden que los demás son cuerpo y alma. Es decir, los demás son pensados como objetos y, también, como ideas. Esto constituye la visión dualista de los otros.

Para algunas personas, los demás pueden ser pensados como objetos, pero nunca como ideas. La visión dualista de los otros es imposible. Tal es el caso de los psicópatas.

Los dualistas, claro está, saben acerca del alma ajena. Saben cómo construir un alma, o cómo destruirla. Tienen, pues, las condiciones que hacen posible ser bueno o malo.

El psicópata es ciego para este círculo. No sabe cómo ser bueno, ni cómo ser malo. Para los sentimientos ajenos es, por así decirlo, agnósico y apráxico. Sólo conoce, de los demás, la utilidad y las necesidades de la máscara objetiva.

Quien vive con uno de estos ciegos para el alma, no puede saber si el ciego es bueno o es malo. Y esta incertidumbre se comprende: el ciego mismo no lo sabe.

Todo se desarrolla en una atmósfera de permanente fluctuación dubitativa. Para su compañero, el psicópata es, ante todo, una incógnita moral.

Hay algo que parece, y sólo parece, una estrategia psicopática: ocasionar estados afectivos fuertemente antagónicos, que sólo pueden surgir en el objeto corporal, y por los cuales el psicópata nunca resulta aburrido.

En la celda psicopática, la vida es intensa, repentina, convulsa. Fuera de la celda todo es desabrido, árido. Y el "prisionero" quiere volver.

El doctor Hugo Marietan tiene, para estas cuestiones, un talento envidiable.

He vivido más de cuarenta años entre psiquiatras, y no he conocido a nadie tan sagaz para penetrar en las relaciones del psicópata.

"El complementario y su psicópata" es la obra de un experto; pero, sobre todo, de un luchador. Si bien su vocación teórica es notable, lo más destacable es su pasión por evitar el retorno a la celda del ciego.

Buenos Aires, 30 de junio de 2008

 

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